Para quienes trabajan detrás de la cámara o el lienzo, la puesta en escena es una disciplina propia. Aquí se estudia cómo controlar la iluminación, el encuadre y la dirección de actores para que cada toma sostenga una atmósfera con intención.
Cada curso está pensado para que termines con obra propia, no solo con teoría. Estos son los resultados concretos que verás en tu proceso.
Aprenderás a leer y construir esquemas de iluminación dramática: contraluces, luz dura y sombras profundas. Al final, sabrás por qué una escena funciona y cómo replicarla en tu propio trabajo.
Dejarás de colocar elementos al azar. Trabajarás con pesos cromáticos, líneas de fuga y ritmo visual para que la mirada del espectador llegue exactamente donde tú decides.
Explorarás el lenguaje corporal como herramienta narrativa. Pose, dirección de mirada y tensión muscular se convierten en vocabulario para construir personajes creíbles.
Pasarás de elegir colores por gusto a usarlos con propósito. Paletas cálidas y frías, contrastes y armonías que refuerzan la atmósfera de cada escena.
Cada módulo incluye videotalleres, ejercicios pictóricos y prácticas de escena. No acumulas apuntes: produces bocetos, fotografías y proyectos narrativos que revisamos juntos.
El archivo artístico y la galería narrativa son espacios de crítica constructiva. Compartes avances, recibes lecturas externas y aprendes a mirar el trabajo de otros con criterio.
Tres apuntes que amplían lo que trabajamos en los videotalleres: luz, color y gesto aplicados a la escena.
Analizamos esquemas de luz dura y contraluces para esculpir el rostro y generar tensión narrativa. Incluye ejercicios de tres puntos adaptados al estudio.
Ver apunteLa composición también es cuestión de pesos cromáticos. Revisamos cómo los maestros expresivos distribuyen tonos cálidos y fríos para dirigir la mirada.
Ver apuntePequeños cambios de postura, dirección de la mirada y tensión muscular cuentan una historia completa. Con referencias del teatro y la pintura figurativa.
Ver apunte